Comercio-ambulante-Providencia

Comercio ambulante, Salvador con Providencia, comuna de Providencia

Explico algunas cosas

Sin el ánimo de apologizar a Neruda, nos parece necesario explicar algunas cosas a los candidatos que desean representarnos, en la mayoría de los casos, a los residentes de Providencia.

En primer lugar, quisiéramos explicarles que los residentes siempre hemos querido que nuestra comuna siga teniendo un rol residencial, con calles arboladas, casas con jardines, parques con árboles, seguridad en nuestras vías públicas.  No nos interesa convertirnos en una prolongación del destruido centro de Santiago con su comercio ambulante, con miles de tiendas, con la contaminación acústica que nos tiene a miles con insomnio y mucho menos con vivir rodeados de restaurantes que finalmente hacen que antiguos residentes deban emigrar debido al “tamboreo y la huifa”.

Parte de la actual Providencia aún conserva esa vida de residentes, gracias a las enormes peleas que dan sus vecinos, de lo cual es muy largo de mencionar, para evitar que en sus patios haya torres, que ciertos lugares de todos conocidos hayan perdido hace mucho la decencia a vista y paciencia del Concejo que sigue aprobando patentes de alcoholes y donde algunos concejales consideran que esas patentes son “un aporte para el barrio” y que lo más mínimo, se nieguen a aprobar una ordenanza de alcoholes, dejando a cada cual que haga lo que quiera.

La Providencia que vivimos en nuestra niñez ha ido dando paso a una destrucción masiva del patrimonio urbano, demoliendo propiedades de arquitectura valiosa, para convertirlas en edificios, multiplicando como diría un burócrata, las contribuciones y las patentes comerciales.

Providencia tiene barrios muy “selectos” como Bellavista, donde la actual Alcaldesa ha dicho que ya no hay nada que hacer, eso sin olvidar otros que se esmeran en competir con el mencionado sector.

Providencia es la comuna con serios problemas en educación, en salud mental, la enorme pobreza disfrazada detrás de propiedades cuyos propietarios no pueden pagar las contribuciones y viven con la permanente amenaza del remate. Es el lugar de una gran población de adultos mayores que tienen que optar por comer o comprar sus medicamentos.

Providencia es la que literalmente ignora la solución de los problemas sociales, la que el plano regulador de 2007 inició la destrucción de residencias y que 17 años después, nada ocurre en la solución, a pesar que la ley exige que el plano regulador se modifique cada diez años.

Providencia es la comuna que albergará los más grandes hospitales de Chile, como el complejo Salvador-Geriátrico, Neurocirugía, Tórax, clínicas privadas, las nuevas construcciones de los hospitales Calvo Mackenna y Neurocirugía y aún sin ningún desarrollo sobre su impacto ambiental, especialmente sobre el vecindario de esos establecimientos.

Providencia debe estar entre las comunas con mayor cantidad de comercio ilegal, establecimientos sin patentes comerciales, sin fiscalización y otras largas de detallar.

A los noveles candidatos que andan preguntando con block en mano y desean representarnos, los residentes no tenemos problemas en contarles qué queremos, les sugerimos que vengan con un block gigante y muchos lápices.

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Editorial